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Allande es un extenso municipio de 342.24 km2, situado en el suroccidente del
Principado de Asturias. Es el más meridional de la comarca del Valle del
Ese-Entrecabos, también conocida como Comarca Vaqueira. Limita al norte con los
concejos asturianos de Tineo, Villayón e Illano; al sur con Ibias y Cangas del Narcea;
al oeste con Pesoz, Grandas de Salime y Lugo; y al este con Cangas del Narcea.
El clima está determinado por su orografía, ya que por ejemplo la
temperatura media anual de la capital, Pola de Allande,
a más de 500 metros de altitud, ronda los 10º C, aunque con grandes oscilaciones
entre el invierno, muy frío, y el verano, más bien seco y moderadamente
caluroso. La nieve es habitual durante los inviernos, en especial en las zonas más
montañosas, de temperaturas más extremas. La pluviosidad es de unos
1.200 milímetros anuales de media, produciéndose el 35% de las precipitaciones
en los tres meses de invierno y tan sólo el 12% durante el verano.
El municipio se caracteriza por tener un relieve muy abrupto, ya que dos tercios de su
superficie presenta pendientes superiores al 30%. Se encuentra articulado de sur a norte por
una serie de cordales montañosos, como la sierra del Valledor, Carondio, Los Lagos,
Muriellos o sierra de El Palo, constituyendo dos áreas perfectamente diferenciadas,
conocidas como Tras El Palo o Palo p'allá y Palo p'acá
. Su altitud máxima la alcanza el pico El Panchón, con 1.411 metros .
Pese a lo accidentado de la orografía allandesa, el concejo ofrece valles de
excelentes condiciones y llanos de montaña que suavizan el paisaje y permiten las
labores de la agricultura y ganadería.
Las dos zonas hidrográficas que tiene Allande, coinciden con las anteriormente
descritas de Palo p'acá y Palo p'allá. La primera de ellas recoge las aguas
que vierten al Narcea, mientas que las del otro lado del puerto de El Palo, fluyen hacia el
Navia. El principal río allandés de la cuenca del Narcea es el Arganza, que a
su vez recibe aguas del Pumar, Prada y Nisón. Más allá de El Palo,
discurre el río del Oro, con sus afluentes Cerezal y Valledor, así como el
Lloredo, Pumarín y Carondio, que desaguan más abajo de la presa de Grandas de
Salime.
El subsuelo presenta predominio de pizarras, cuarcitas y calizas en la zona más
occidental, mientras que en el oriente dominan las pizarras y areniscas.
Su superficie es eminentemente forestal, si bien no todo el monte allandés es
propicio para el arbolado, dada la considerable altura de alguna de sus sierras, pues el
41% del suelo se sitúa entre 800 y 1200 metros de altitud. Cerca del 68% del
territorio está considerado como forestal, aunque sólo el 21% es maderable,
siendo el resto matorral y erial de pasto. Entre las especies forestales autóctonas
destacan el castaño, el robledal y el abedul. Las especies de crecimiento
rápido, fundamentalmente el pino, van ganando terreno en determinadas zonas del
municipio.
Las praderías ocupan una parte importante de la superficie (17,64%), tanto las
praderas naturales como los pastizales.
Entre los cultivos destacan los forrajeros, seguidos muy de lejos por la producción de patatas,
hortalizas, legumbres, etc..., mientras que las viñas, antiguamente muy extendidas, quedan hoy en
día relegadas a zonas de San Emiliano y Villarpedre.
Buena parte del territorio de Allande, casi dos tercios, está declarado como
figura de protección medioambiental en el Plan de Ordenación de Recursos
Naturales de Asturias; es el Paisaje Protegido de las sierras de Carondio y Valledor.
En cuanto a la fauna, es un concejo en el abunda el jabalí y corzo, y donde
aún se refugian especies como el urogallo y el lobo, e incluso algún oso.
Sus ríos de montaña son ricos en truchas. |